<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Ciencias Mediambientales</title>
	<atom:link href="http://www.ecsw.es/feed" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.ecsw.es</link>
	<description>Toda la información y últimas noticias sobre el mundo de las Ciencias Mediambientales</description>
	<lastBuildDate>Tue, 22 Feb 2011 15:38:56 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.1</generator>
<atom:link rel="hub" href="http://pubsubhubbub.appspot.com"/><atom:link rel="hub" href="http://superfeedr.com/hubbub"/>		<item>
		<title>Investigadores del CSIC viajan a las Galápagos para estudiar el impacto de las especies invasoras</title>
		<link>http://www.ecsw.es/investigadores-del-csic-viajan-a-las-galapagos-para-estudiar-el-impacto-de-las-especies-invasoras</link>
		<comments>http://www.ecsw.es/investigadores-del-csic-viajan-a-las-galapagos-para-estudiar-el-impacto-de-las-especies-invasoras#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 21 Feb 2011 16:07:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ecsw</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecsw.es/?p=89</guid>
		<description><![CDATA[Un equipo internacional liderado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas viaja este domingo, 6 de febrero, a las Islas Galápagos para estudiar el impacto de las especies invasoras en las plantas amenazadas. La expedición, que se organiza este año por segunda vez, se adentrará durante dos semanas en las islas más remotas y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Un  equipo internacional liderado por investigadores del Consejo Superior de  Investigaciones Científicas viaja este domingo, 6 de febrero, a las  Islas Galápagos para estudiar el impacto de las especies invasoras en  las plantas amenazadas. La expedición, que se organiza este año por  segunda vez, se adentrará durante dos semanas en las islas más remotas y  deshabitadas del archipiélago ecuatoriano.</p>
<p>“La  introducción de especies exóticas por parte de los humanos está  causando grandes modificaciones en todos los ecosistemas del planeta. En  el caso de las especies que actúan como invasoras, aquellas que tienen  mayor capacidad de ocupar un espacio y monopolizar los recursos de las  nativas, el problema se traduce en pérdida de biodiversidad y grandes  costes económicos para la sociedad”, explica la investigadora del CSIC  Anna Traveset, del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados.</p>
<p><a rel="attachment wp-att-90" href="http://www.ecsw.es/investigadores-del-csic-viajan-a-las-galapagos-para-estudiar-el-impacto-de-las-especies-invasoras/montaje-3"><img class="aligncenter size-medium wp-image-90" title="montaje" src="http://www.ecsw.es/wp-content/uploads/2011/02/montaje2-300x82.jpg" alt="" width="300" height="82" /></a></p>
<p>El  impacto de las especies invasoras se ha convertido en una de las áreas  prioritarias de investigación de los programas internacionales de cambio  global. “Desgraciadamente, la tendencia del problema es a aumentar en  lugar de a mitigarse, ya que se combina con otros procesos de cambio  global”, continúa Traveset.</p>
<p>El  principal objetivo de la expedición es evaluar cómo influye en las  redes de polinización y dispersión de semillas la introducción de  plantas entomófilas, que dispersan su polen mediante  insectos, y   endozoócoras, que diseminan sus semillas a través de la ingestión de  frutos por animales.  “Durante tres años realizaremos un seguimiento de  estos procesos para ver cómo estas especies exóticas e invasoras se  integran en las redes de interacción nativas y mediante qué mecanismos  están a su vez impactando sobre la comunidad. Además se evaluará el  riesgo que suponen para determinadas especies vegetales endémicas de  Galápagos y en peligro de extinción”, añade la investigadora del CSIC.</p>
<p>Los  investigadores creen que los resultados de esta campaña serán  diferentes a los de la edición de 2010, especialmente respecto a la  composición y abundancia de especies vegetales en flor. “Este 2011 se  está dando el fenómeno atmosférico de La Niña, con abundantes lluvias y  cambios en la cantidad de plantas en flor, por lo que es posible que se  registren importantes cambios en las interacciones”, apunta Traveset.</p>
<p><strong>El delicado equilibrio de las islas</strong></p>
<p>Los  ecosistemas insulares, y especialmente las islas oceánicas, son muy   vulnerables a la introducción de especies exóticas. El aislamiento que   ejerce el mar ha provocado que exista una mayor cantidad de especies  propias y exclusivas de la región, aunque también una menor diversidad.</p>
<p>“Las  especies exóticas representan alrededor de un 50% de la flora de muchas  islas como Hawái, Mauricio, Nueva Zelanda, o Bermudas. En Galápagos las  últimas estimaciones de flora exótica han contabilizado más de 900  especies, lo que supone más del 65% de la flora vascular. Esta cifra  coloca a este archipiélago en la cabeza de la lista en cuanto a  invasiones vegetales”, comenta la investigadora.</p>
<p>Según  indica Traveset, la introducción de especies ajenas puede acabar con  algunos mutualismos entre plantas y animales que han evolucionado en  esas islas durante millones de años, lo que en última instancia puede  llevar a extinciones locales o, incluso, totales y afectar al  funcionamiento del ecosistema.</p>
<p><strong>Nueva etapa del proyecto</strong></p>
<p>El  viaje se enmarca en un proyecto iniciado en 2009. Desde entonces existe  una intensa labor científica en las islas de Santa Cruz y de San  Cristóbal, en el archipiélago de las Galápagos. En febrero de 2010, el  mismo equipo que este domingo partirá rumbo a Ecuador recorrió, a bordo  del Queen Mabel, las islas de Fernandina, Pinta y Santiago durante un  total de 10 días. Durante ese tiempo los investigadores recopilaron una  gran cantidad de datos, que se encuentran actualmente en fase de  análisis.  Este año irán a bordo de otro barco más grande, el King of  the Sea, y esperan tener una expedición igual o más fructífera que la de  2010.</p>
<p>Los  centros de investigación del CSIC implicados en el proyecto son el del  Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (centro mixto del CSIC y la  Universidad de las Islas Baleares), el Real Jardín Botánico y el  Instituto de Productos Naturales y Agrobiología. En la expedición  también participan investigadores de Dinamarca, Estados Unidos y  Ecuador.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecsw.es/investigadores-del-csic-viajan-a-las-galapagos-para-estudiar-el-impacto-de-las-especies-invasoras/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El genoma de arabidopsis tiene 1.500 zonas de inicio de replicación del ADN</title>
		<link>http://www.ecsw.es/el-genoma-de-arabidopsis-tiene-1-500-zonas-de-inicio-de-replicacion-del-adn</link>
		<comments>http://www.ecsw.es/el-genoma-de-arabidopsis-tiene-1-500-zonas-de-inicio-de-replicacion-del-adn#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 21 Feb 2011 16:06:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ecsw</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecsw.es/?p=85</guid>
		<description><![CDATA[La continuidad de la existencia de los organismos vivos depende de que sus células se dividan. Este proceso, básico para el crecimiento y el desarrollo de cualquier especie, depende a su vez de la replicación del material genético que debe transmitirse a cada nueva célula. Una investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) acaba [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La  continuidad de la existencia de los organismos vivos depende de que sus  células se dividan. Este proceso, básico para el crecimiento y el  desarrollo de cualquier especie, depende a su vez de la replicación del  material genético que debe transmitirse a cada nueva célula. Una  investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)  acaba de descubrir las partes del ADN donde tiene lugar el inicio de la  replicación genética en la <em>Arabidopsis thaliana</em>. Según el artículo, publicado ayer en la revista <em>Nature Structural &amp; Molecular Biology</em>, esta especie de planta presenta unos 1.500 orígenes de replicación.</p>
<p><a rel="attachment wp-att-86" href="http://www.ecsw.es/el-genoma-de-arabidopsis-tiene-1-500-zonas-de-inicio-de-replicacion-del-adn/a_thaliana"><img class="aligncenter size-medium wp-image-86" title="a_thaliana" src="http://www.ecsw.es/wp-content/uploads/2011/02/a_thaliana-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a></p>
<p>Para  realizar este descubrimiento, se han utilizado células en cultivo y se  han identificado las regiones del ADN asociadas a las proteínas de  iniciación de la replicación. Los análisis también han revelado que  estas áreas tienden a ser “más accesibles  en el genoma”, explica el  responsable de la investigación, el científico del CSIC del Centro de  Biología Molecular (centro mixto de la Universidad Autónoma de Madrid),  Crisanto Gutiérrez. Según el experto, “también, se ha comprobado que la  localización de los orígenes de replicación se asocia al código  epigenético, es decir, a determinadas modificaciones químicas del ADN y  las histonas” (proteínas asociadas al genoma).</p>
<p>Para  que todo el contenido genético de una célula pueda duplicarse mientras  tiene lugar el proceso de división celular, es necesario que la  replicación se inicie de forma coordinada en diferentes zonas del  genoma. Este hallazgo supone el primer mapa completo de un organismo  vegetal, puesto que “hasta el momento sólo se conocía el de la mosca <em>Drosophila melanogaster</em>”,  aclara Gutiérrez. Ambas especies son modelos experimentales en plantas y  animales, respectivamente, debido al reducido tamaño de sus genomas,  que es de unas 120 megabases. De igual modo, el ADN de la drosophila  también contiene unos 1.500 lugares de inicio de la replicación  genética. En el caso de los humanos, cuyo ADN es más de 20 veces más  extenso que el de estas dos especies, hasta el momento la localización  de estas zonas sólo ha alcanzado el 1% de su genoma.</p>
<p>“Este  descubrimiento es sólo el principio”, afirma Gutiérrez, puesto que una  vez localizados los orígenes de replicación será necesario averiguar  “cuál es la relevancia funcional de sus modificaciones epigenéticas  asociadas”. Asimismo, el hallazgo se ha realizado en una célula de  cultivo, por lo que el siguiente objetivo es “localizar las zonas de  inicio de la replicación genética en células de una planta en  desarrollo”, añade Gutiérrez. No obstante, cada tipo de célula de un  organismo es diferente, por lo que cada una requerirá un análisis  diferente.</p>
<p>“Muchos  procesos funcionales como el crecimiento o la reproducción de un  organismo dependen de la replicación de su ADN”, asegura el investigador  del CSIC. Cuando la replicación del genoma de una célula no concluye de  forma correcta se desarrolla un nuevo ADN con alteraciones en el  material genético que en el caso de los humanos pueden producir  afecciones como el cáncer. “Por ello es tan importante conocer con la  máxima precisión cómo funciona este proceso”, concluye Gutiérrez.</p>
<p>La  investigación del CSIC se ha llevado a cabo durante unos cinco años y ha  contado con la participación de investigadores del Centro Nacional de  Biotecnología del CSIC y de las universidades de California en Los  Ángeles y de Georgia (EEUU).</p>
<p><em></em><em>Celina  Costas, María de la Paz Sanchez, Hume Stroud, Yanchun Yu, Juan Carlos  Oliveros, Suhua Feng, Alberto Benguria, Irene López-Vidriero, Xiaoyu  Zhang, Roberto Solano, Steven E Jacobsen y Crisanto Gutiérrez.</em><strong>Genome-wide mapping of <em>Arabidopsis thaliana </em>origins of DNA replication and their associated epigenetic marks</strong>. <em>Nature Structural &amp; Molecular Biology. </em>DOI:10.1038/nsmb.1988</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecsw.es/el-genoma-de-arabidopsis-tiene-1-500-zonas-de-inicio-de-replicacion-del-adn/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El CSIC vuelve a la Antártida para estudiar la recuperación del fondo marino tras el colapso de la Plataforma Larsen</title>
		<link>http://www.ecsw.es/el-csic-vuelve-a-la-antartida-para-estudiar-la-recuperacion-del-fondo-marino-tras-el-colapso-de-la-plataforma-larsen</link>
		<comments>http://www.ecsw.es/el-csic-vuelve-a-la-antartida-para-estudiar-la-recuperacion-del-fondo-marino-tras-el-colapso-de-la-plataforma-larsen#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 21 Feb 2011 16:04:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ecsw</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecsw.es/?p=80</guid>
		<description><![CDATA[Un equipo internacional de investigadores liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) viaja mañana, 8 de febrero, a la Antártida para analizar los cambios en la plataforma continental tras el colapso de más de 10.000 km2 de hielo en los últimos 15 años. La expedición, bautizada como ANT-XXVII/3, estudiará el fondo marino de las [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Un   equipo internacional de investigadores liderado por el Consejo Superior   de Investigaciones Científicas (CSIC) viaja mañana, 8 de febrero, a la   Antártida para analizar los cambios en la plataforma continental tras  el  colapso de más de 10.000 km2 de hielo en los últimos 15 años. La   expedición, bautizada como ANT-XXVII/3, estudiará el fondo marino de las   bahías Larsen, en la costa oriental de la península Antártica, cuatros   años después de su último viaje al continente helado.</p>
<p><a rel="attachment wp-att-82" href="http://www.ecsw.es/el-csic-vuelve-a-la-antartida-para-estudiar-la-recuperacion-del-fondo-marino-tras-el-colapso-de-la-plataforma-larsen/fotoweb"><img class="aligncenter size-medium wp-image-82" title="fotoweb" src="http://www.ecsw.es/wp-content/uploads/2011/02/fotoweb-300x171.jpg" alt="" width="300" height="171" /></a></p>
<p>“En   la campaña anterior, en febrero de 2007, pudimos observar un inicio de   recuperación sorprendente de los fondos marinos que habían sido   afectados por las masas de hielo de las plataformas Larsen A y B, en el   sector occidental del Mar de Weddell. Estas regiones se habían  mantenido  bajo una placa de hielo durante al menos los últimos 1.000  años. Si  esta capacidad de recuperación se confirma, será necesario  replantear  uno de los grandes paradigmas del océano Antártico: la  lentitud en los  procesos de recolonización en las plataformas  continentales”, explica el  investigador del CSIC Josep Maria Gili, del  Instituto de Ciencias del  Mar.</p>
<p>La   investigación, que se desarrollará durante los próximos 70 días de   verano austral a bordo del rompehielos alemán Polarstern, se enmarca   dentro del Proyecto CLIMANT, un trabajo internacional financiado por el   Ministerio de Ciencia e Innovación, que estudia los efectos del cambio   climático en el continente helado.</p>
<p>El   equipo, liderado por el investigador del CSIC Enrique Isla, y compuesto   por 40 científicos de 9 países se centrará en el estudio de la columna   de agua, el sedimento del fondo del mar y la fauna que habita sobre él   para conocer las repercusiones de cambio climático sobre un ecosistema   polar que había sido relativamente estable durante el último milenio.</p>
<p>Las   primeras imágenes de estos fondos marinos, conseguidas con un vehículo   submarino ROV (Remote Operated Vehicle), controlado desde el barco y   equipado con cámaras de fotografía y vídeo, mostraron durante la campaña   de 2007 que el fondo del mar en esta plataforma continental es mucho   más rico y diverso en animales bentónicos de lo que los investigadores   pensaban.</p>
<p>“Las   imágenes, las muestras de agua, los animales y los sedimentos que se   esperan obtener en la actual expedición proporcionarán importantes   resultados. Podremos ver cómo el cambio climático está modificando   ecosistemas especialmente sensibles y cómo las plataformas continentales   antárticas han podido cambiar a través de los pulsos glaciares   ocurridos durante al menos los últimos 100.000 años”, concluye el   investigador del CSIC.</p>
<p>El   equipo español de la expedición está formado por investigadores del   Instituto de Ciencias del Mar de Barcelona y el Centro de Estudios   Avanzados de Blanes, ambos del CSIC, así como de la Universidad Autónoma   de Barcelona.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecsw.es/el-csic-vuelve-a-la-antartida-para-estudiar-la-recuperacion-del-fondo-marino-tras-el-colapso-de-la-plataforma-larsen/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Los científicos del proyecto Malaspina inician la primera expedición oceanográfica española en el Índico</title>
		<link>http://www.ecsw.es/los-cientificos-del-proyecto-malaspina-inician-la-primera-expedicion-oceanografica-espanola-en-el-indico</link>
		<comments>http://www.ecsw.es/los-cientificos-del-proyecto-malaspina-inician-la-primera-expedicion-oceanografica-espanola-en-el-indico#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 21 Feb 2011 16:02:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ecsw</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecsw.es/?p=76</guid>
		<description><![CDATA[Los científicos del proyecto Malaspina zarpan el viernes, 11 de febrero, de Ciudad del Cabo (Sudáfrica) rumbo a Perth (Australia) para dar inicio a la primera expedición oceanográfica española en el océano Índico. A bordo del buque Hespérides, los investigadores emprenderán la cuarta de las ocho etapas de la expedición Malaspina, liderada por el Consejo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Los  científicos del proyecto Malaspina zarpan el viernes, 11 de febrero, de  Ciudad del Cabo (Sudáfrica) rumbo a Perth (Australia) para dar inicio a  la primera expedición oceanográfica española en el océano Índico. A  bordo del buque Hespérides, los investigadores emprenderán la cuarta de  las ocho etapas de la expedición Malaspina, liderada por el Consejo  Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), para estudiar la  biodiversidad del océano profundo y el impacto del cambio global en una  de las regiones menos muestreadas del planeta.</p>
<p><a rel="attachment wp-att-77" href="http://www.ecsw.es/los-cientificos-del-proyecto-malaspina-inician-la-primera-expedicion-oceanografica-espanola-en-el-indico/montaje-2"><img class="aligncenter size-medium wp-image-77" title="montaje" src="http://www.ecsw.es/wp-content/uploads/2011/02/montaje1-300x201.jpg" alt="" width="300" height="201" /></a></p>
<p>“Vamos,  probablemente, a duplicar el número de datos en todos los campos de  estudio, porque es una de las zonas menos estudiadas del planeta”,  explica el investigador del CSIC Jordi Dachs, jefe científico de esta  campaña en el Índico. En concreto, los investigadores esperan obtener  información que ayude a descifrar las claves del actual estado de esta  región que, al estar tan alejada de los continentes, es además la que  menos impacto humano recibe. “Obtendremos datos nunca antes medidos,  especialmente en contaminantes, una variable de la que no existe apenas  información en esta región”, agrega el investigador.</p>
<p><strong>Completada la segunda etapa de la expedición</strong></p>
<p>El pasado 6 de febrero, el Hespérides, perteneciente a la Armada Española,  llegó a Ciudad del Cabo completando la segunda travesía de la  expedición, liderada por el investigador del CSIC Carlos Duarte y en la  que participan más de 400 científicos de todo el mundo repartidos en 27  grupos de investigación. El 13 de enero el buque culminó en Río de  Janeiro la primera fase del proyecto, iniciado el 15 de diciembre con la  salida oficial de Cádiz.</p>
<p>Durante  las tres semanas que ha durado la navegación desde Río de Janeiro a  Ciudad del Cabo, los científicos han realizado una prospección del  ecosistema del océano hasta 4.000 metros  de profundidad con redes, botellas de muestreo y sondas en 18 puntos.  Además, han medido la concentración de dióxido de carbono en el mar.</p>
<p>Según el investigador del CSIC Pep Gasol, jefe científico de esta segunda etapa, los científicos han recogido más de 2.000 muestras de agua para su posterior análisis y más de 400 muestras de zooplancton marino desde los 4.000 metros de profundidad hasta los 10 primeros centímetros desde la superficie.</p>
<p>Además,  han analizado más de 2.000 muestras para estudiar la actividad de las  comunidades microbianas que viven en el océano, así como más de 6.000  muestras de la abundancia, la composición y la actividad de organismos  fotosintéticos marinos.</p>
<p>Entre  las muestras recogidas, han conseguido reunir cuatro procedentes del  océano profundo. “Hemos obtenido muestras del océano profundo  concentradas, después de ultrafiltrar más de 200  litros  de agua de mar en cada ocasión. Son, probablemente, las muestras más  profundas tratadas de esta manera hasta la actualidad”, señala Gasol.</p>
<p><strong>Hitos tecnológicos</strong></p>
<p>Los  investigadores han lanzado cuatro boyas ARGO y dos boyas SMOS para  mejorar los datos globales de observación del océano. Las ARGO son  capaces de medir la temperatura y la salinidad del océano desde la  superficie hasta una profundidad de 2.000 metros. Las boyas SMOS, que servirán para completar los datos tomados por el satélite de la Agencia Espacial Europea del mismo nombre, han sido diseñadas para medir la salinidad a 50 centímetros  de la superficie. Ambas tecnologías transmiten por satélite la  información que recogen y seguirán haciéndolo durante al menos tres  años.</p>
<p>Gracias  a un patín, un aparato que obtiene muestras de la capa más superficial  del océano, los investigadores han comprobado la presencia de grandes  cantidades de fragmentos minúsculos de plástico, “incluso –detalla Pep-  en el giro del Atlántico Sur, una zona muy alejada de los continentes y  donde la actividad industrial humana es casi inexistente”. Los  científicos temen que estos plásticos puedan llegar a interferir en la  dinámica de las comunidades naturales marinas en esta zona.</p>
<p>Durante  esta segunda etapa, la expedición Malaspina ha obtenido imágenes  inéditas de las profundidades marinas. Gracias a una cámara digital,  fabricada por científicos de la Universidad  de Oviedo, que soporta 500 atmósferas de presión, se han fotografiado  las pequeñas partículas de materia orgánica que forman la llamada nieve  marina. Las imágenes ayudarán en el futuro a analizar la interacción de  estas partículas, que caen al fondo marino de forma similar a la nieve,  con los organismos del océano profundo.</p>
<p>La  expedición Malaspina es un proyecto Consolider-Ingenio 2010 del  Ministerio de Ciencia e Innovación. Durante nueve meses, recorrerán 33.000 millas  a bordo de los buques Hespérides y Sarmiento de Gamboa, del CSIC.  Durante este tiempo, los científicos recogerán 70.000 muestras de aire,  agua y plancton desde la superficie hasta una profundidad de 5.000 metros.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecsw.es/los-cientificos-del-proyecto-malaspina-inician-la-primera-expedicion-oceanografica-espanola-en-el-indico/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Los fondos de los lagos son ‘fósiles vivientes’ de bacterias</title>
		<link>http://www.ecsw.es/los-fondos-de-los-lagos-son-%e2%80%98fosiles-vivientes%e2%80%99-de-bacterias</link>
		<comments>http://www.ecsw.es/los-fondos-de-los-lagos-son-%e2%80%98fosiles-vivientes%e2%80%99-de-bacterias#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 21 Feb 2011 15:53:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ecsw</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecsw.es/?p=71</guid>
		<description><![CDATA[Los expertos calculan que actualmente sólo se conoce entre el 1% y el 5% de las especies bacterianas del planeta, y su forma de relacionarse entre ellas y con el medio ambiente también es una incógnita. Una investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), publicada en la revista Microbial Ecology, revela que los ambientes [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Los expertos calculan que actualmente sólo se conoce entre el 1% y el 5%  de las especies bacterianas del planeta, y su forma de relacionarse  entre ellas y con el medio ambiente también es una incógnita. Una  investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas  (CSIC), publicada en la revista <em>Microbial Ecology</em>, revela que los  ambientes lacustres albergan hasta un 20% más de riqueza microbiana  endémica en sus estratos inferiores carentes de oxígeno.</p>
<p><a rel="attachment wp-att-73" href="http://www.ecsw.es/los-fondos-de-los-lagos-son-%e2%80%98fosiles-vivientes%e2%80%99-de-bacterias/montaje"><img class="aligncenter size-medium wp-image-73" title="montaje" src="http://www.ecsw.es/wp-content/uploads/2011/02/montaje-300x85.jpg" alt="" width="300" height="85" /></a></p>
<p>Los lagos suelen estructurarse en dos capas: la superior, donde el  contacto con la atmósfera crea un hábitat aireado (epilimnion); y la  inferior, cuyo aislamiento genera un ambiente anóxico y sulfuroso  (hipolimnion). Para comprobar las diferencias entre las comunidades de  bacterias que residen en cada uno de estos ambientes, el equipo del CSIC  ha analizado el contenido de ambas zonas en 12 lagos del mundo, cinco  de ellos en España. Según sus resultados, aproximadamente el 60% de la  diversidad microbiana de los lagos se concentra en el hipolimnion,  frente al otro 40% que permanece en el epilimnion.</p>
<p>Para explicar este fenómeno, el artículo señala dos hipótesis: la  existencia de barreras que impiden o ralentizan la dispersión de las  especies anaerobias y favorecen la especiación, y una mayor variedad de  ambientes en el fondo de los lagos que soporta una mayor diversidad de  especies.</p>
<p>La diferencia en el contenido de oxígeno es la razón más palpable, ya  que las especies cuyo metabolismo se basa en compuestos sulfurosos no  pueden sobrevivir en la superficie, por lo que quedan confiadas en el  fondo de la masa de agua. Los análisis no detectaron ninguna de las  especies del hipolimnion en las capas superiores, pero sí al contrario,  lo que puede ser consecuencia de un proceso de migración pasiva según el  cual las bacterias de la superficie llegan al fondo por decantación.</p>
<p>Los fondos lacustres se convierten en hábitats aislados donde los  mecanismos evolutivos superan a los de dispersión, que homogenizan la  distribución de especies microbianas en el planeta. “Estos ambientes son  fósiles vivientes de la situación inicial de la vida en la Tierra,  cuando aparecieron las primeras bacterias en ambientes sulfurosos y  anóxicos hace unos 3.500 millones de años”, explica el director de la  investigación, el científico del CSIC en el Centro de Estudios Avanzados  de Blanes, Emilio Casamayor.</p>
<p>Bajo estas condiciones, las bacterias habrían evolucionado a lo largo  de la historia, aisladas de los factores externos y el oxígeno, lo que  explicaría que las aguas profundas alberguen una mayor diversidad que  las superficiales.</p>
<p><strong>Endemismos bacterianos</strong></p>
<p>Los análisis también han detectado más diversidad entre las  diferentes comunidades del fondo que entre las de la superficie. Según  el artículo, la causa de este fenómeno también puede deberse a que las  condiciones físico-químicas del epilimnion tienen un rango de variación  más limitado y dependiente del ambiente externo. Además, las especies de  esta zona podrían dispersarse a través del agua, el aire y de otros  organismos superiores. Por el contrario, a parte del aislamiento físico,  cada hipolimnion presenta unas condiciones particulares de variables  como la salinidad, la temperatura y el pH, por lo que en cada uno la  vida se desarrolla de forma diferente. Los fondos lacustres “presentan  endemismos bacterianos”, cuyas especies sólo existen en un ambiente  concreto, añade Casamayor.</p>
<p>“Los microorganismos son los seres vivos que soportan el sistema  ecológico de una comunidad”, explica el investigador del CSIC. Las  bacterias son el motor de la vida y son “tan susceptibles de ser  protegidas como los animales y las plantas”, agrega. Por ello, el autor  considera que es importante poner de relieve estos puntos calientes de  diversidad bacteriana, ya que las actuales políticas de protección de  hábitats no las tienen en cuenta. “Sin bacterias, el sistema ecológico  se para”, concluye Casamayor.</p>
<ul>
<li><em>Albert Barberán, Emilio O. Casamayor</em>. <strong>Euxinic freshwater hypolimnia promote bacterial endemicity in continental areas</strong>. <em>Microbial Ecology</em>. DOI: 10.1007/s00248-010-9775-6</li>
</ul>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecsw.es/los-fondos-de-los-lagos-son-%e2%80%98fosiles-vivientes%e2%80%99-de-bacterias/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El CSIC desarrolla la primera nomenclatura de proteínas vegetales restauradoras de la fertilidad</title>
		<link>http://www.ecsw.es/el-csic-desarrolla-la-primera-nomenclatura-de-proteinas-vegetales-restauradoras-de-la-fertilidad</link>
		<comments>http://www.ecsw.es/el-csic-desarrolla-la-primera-nomenclatura-de-proteinas-vegetales-restauradoras-de-la-fertilidad#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 21 Feb 2011 15:53:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ecsw</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecsw.es/?p=69</guid>
		<description><![CDATA[Muchas especies vegetales están amenazadas por la esterilidad masculina citoplasmática que impide que las plantas se reproduzcan. Aunque los mecanismos que causan este fenómeno son desconocidos, es posible reactivar la capacidad reproductora de una planta si se le añade una proteína restauradora de la fertilidad (RF). Una investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Muchas  especies vegetales están amenazadas por la esterilidad masculina  citoplasmática que impide que las plantas se reproduzcan. Aunque los  mecanismos que causan este fenómeno son desconocidos, es posible  reactivar la capacidad reproductora de una planta si se le añade una  proteína restauradora de la fertilidad (RF). Una investigación del  Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha desarrollado  el primer sistema de nomenclatura de estas proteínas que facilitará la  selección de la RF más adecuada para cada tipo de esterilidad masculina.</p>
<p>Hasta  el momento, “cuando se descubría un nuevo gen RF se le asignaba un  nombre de forma prácticamente aleatoria”, explica uno de los  responsables del artículo, el investigador del CSIC, José Carlos  Jiménez. El equipo de Jiménez ha analizado las 95 proteínas RF conocidas  hasta el momento y las ha catalogado según su base genética,  estructural y funcional. Este avance ha sido publicado en la revista <em>PLoS One</em>.</p>
<p>Para  crear las distintas familias, se ha tenido en cuenta la secuencia de  las proteínas RF. Dos proteínas cuyas secuencias presentan más de un 40%  de similitudes conforman una misma familia y si sus similitudes superan  el 60% pertenecen a la misma subfamilia. Por el contrario, si este  porcentaje no supera el 40%, cada proteína pertenece a una familia  diferente. En total, el equipo ha descubierto 51 familias de proteínas  RF.</p>
<p>La  esterilidad masculina citoplasmática se produce por unos genes  heredados del material genético femenino, pero se expresa en el tejido  reproductivo masculino que genera un polen no viable, incapaz de  polinizar a otra planta. No obstante, esto puede solucionarse mediante  “la introducción de una proteína RF a través de modificación genética o  de cruces clásicos de plantas”, aclara Jiménez. Cada una de estas  proteínas tiene una estructura diferente y un mecanismo de acción  distinto, por ello cada especie vegetal requiere su RF más adecuada. “El  arroz y el maíz comparten una misma familia RF”, añade el investigador  del CSIC.</p>
<p>La  búsqueda de la proteína que mejor se adapta a cada especie se agiliza  gracias a este sistema de nomenclatura, ya que cada nombre se ha  establecido en base a sus características genéticas, estructurales y  funcionales. Asimismo, el sistema se ha hecho público y abierto para que  otros investigadores puedan ir añadiendo las RF que se vayan  descubriendo, y también para que los agricultores puedan evitar la  esterilidad de sus plantas de cultivo.</p>
<p>Según  se vaya generalizando el uso de este sistema de nomenclatura, el equipo  espera “que se convierta en el sistema oficial”, concluye Jiménez. El  trabajo ha contado con la participación de investigadores de la Universidad de Purdue y de la  Universidad de Illinois en Urbana-Champaing (Estados Unidos).</p>
<p>Simeon O. Kotchoni, Jose C. Jiménez López, Emma W. Gachomo, Manfredo Seufferheld. <strong>A new and unified nomenclature for male fertility restorer (RF) proteins in higher plants</strong>. <em>PLoS One</em>. DOI: 10.1371/journal.pone.0015906</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecsw.es/el-csic-desarrolla-la-primera-nomenclatura-de-proteinas-vegetales-restauradoras-de-la-fertilidad/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La división en módulos de las redes tróficas incrementa la supervivencia de las especies</title>
		<link>http://www.ecsw.es/la-division-en-modulos-de-las-redes-troficas-incrementa-la-supervivencia-de-las-especies</link>
		<comments>http://www.ecsw.es/la-division-en-modulos-de-las-redes-troficas-incrementa-la-supervivencia-de-las-especies#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 21 Feb 2011 15:52:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ecsw</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecsw.es/?p=67</guid>
		<description><![CDATA[Un estudio elaborado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha demostrado que cuanto mayor es la división en módulos o compartimentos de una red trófica, mayor es la supervivencia de sus especies como conjunto, su persistencia. Los resultados del estudio podrían ser aplicables también a los sistemas financieros. La investigación aparece publicada [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Un  estudio elaborado por investigadores del Consejo Superior de  Investigaciones Científicas (CSIC) ha demostrado que cuanto mayor es la  división en módulos o compartimentos de una red trófica, mayor es la  supervivencia de sus especies como conjunto, su persistencia. Los  resultados del estudio podrían ser aplicables también a los sistemas  financieros. La investigación aparece publicada en el último número de  la revista <em>PNAS</em>.</p>
<p>Una  red trófica es un sistema interconectado de especies que describe quién  se come a quién. Es decir, las redes tróficas relacionan a los  depredadores con sus presas. Dichas redes están organizadas en  compartimentos cuando existen grupos de especies que interaccionan entre  ellas con mayor frecuencia que con especies de otros grupos. “Cuanto  mayor es la tendencia de la red a estar dividida en grupos, mayor es el  porcentaje inicial de especies que sobreviven. Nuestro estudio  cuantifica este fenómeno y explora el mecanismo responsable”, explica el  investigador del CSIC Daniel B. Stouffer, de la Estación Biológica de  Doñana.</p>
<p>“La  explicación de este resultado se debe a que en una red  compartimentalizada, los efectos de una perturbación como la extinción  de una especie o la transmisión de un contaminante quedarían confinados  en un compartimento en lugar de propagarse por la red entera”, añade  Jordi Bascompte, investigador del CSIC en la Estación Biológica de  Doñana.</p>
<p>La  investigación concluye que los beneficios de que las especies que forman  la red se agrupen en compartimentos aumentan cuanto más compleja sea  esa red, es decir cuanto mayor sea el número de interacciones entre  especies. “Es la evidencia de cómo la naturaleza combina su manifiesta  diversidad y complejidad con su necesidad de persistir”, añade  Bascompte.</p>
<p>Para  llevar a cabo el estudio, los investigadores simularon varios grupos de  250 redes tróficas, con 50 especies cada una y un número similar de  interacciones, de forma que solo diferían en su grado de división  interna. Tras un periodo de tiempo, analizaron el porcentaje de especies  iniciales que había sobrevivido y lo relacionaron con el grado de  compartimentalización de la red.</p>
<p>La  idea de partida del estudio tiene su origen en un artículo teórico  publicado en 1972 por el ecólogo británico Robert May. “En este  artículo, May determinó que, contrariamente a lo que se asumía entonces,  la complejidad de una red trófica no implicaba necesariamente una mayor  estabilidad, pero sugirió que en la naturaleza debían de existir  patrones en la estructura de estas redes que asegurasen su persistencia.  Además, señaló que la tendencia a la formación de compartimentos dentro  de estos sistemas podía ser uno de esos mecanismos”, comenta Stouffer.</p>
<p>La investigación de Stouffer y Bascompte demuestra la hipótesis de May y pone fin a un debate que ha durado casi 40 años.</p>
<p><strong>Aplicación en los sistemas financieros </strong></p>
<p>Las  implicaciones de esta investigación van más allá del campo de la  ecología. Los investigadores aseguran que los resultados podrían ser de  interés en campos como la predicción de riesgo sistémico en sistemas  financieros.</p>
<p>“Hay  similitudes entre la estructura de las redes ecológicas y las redes  financieras. Una comisión del Banco de Inglaterra emitió hace poco dos  recomendaciones para minimizar el riesgo sistémico en las redes  financieras. Una de las medidas que sugería era la de diseñar redes  organizadas en compartimentos para incrementar su robustez ante las  perturbaciones que puedan aparecer. Nuestro trabajo actual demuestra de  forma cuantitativa que dicha estrategia va por buen camino y permite  cuantificar la magnitud del incremento de la robustez de la red”,  concluye Bascompte.</p>
<p>Daniel B. Stouffer y Jordi Bascompte. Compartimentalization increases food-web persistence. <em>PNAS</em>. DOI: 10.1073/pnas.1014353108</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecsw.es/la-division-en-modulos-de-las-redes-troficas-incrementa-la-supervivencia-de-las-especies/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Investigadores del CSIC detectan un hongo que ataca a los huevos de las tortugas marinas</title>
		<link>http://www.ecsw.es/investigadores-del-csic-detectan-un-hongo-que-ataca-a-los-huevos-de-las-tortugas-marinas</link>
		<comments>http://www.ecsw.es/investigadores-del-csic-detectan-un-hongo-que-ataca-a-los-huevos-de-las-tortugas-marinas#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 21 Feb 2011 15:51:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ecsw</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecsw.es/?p=65</guid>
		<description><![CDATA[En los últimos 30 años ha descendido el número de playas donde anidan las tortugas marinas, el número de hembras que acuden a poner sus huevos, el número de estos que hace eclosión y la tasa de supervivencia de las crías. Según una investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), uno de los factores [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En los  últimos 30 años ha descendido el número de playas donde anidan las  tortugas marinas, el número de hembras que acuden a poner sus huevos, el  número de estos que hace eclosión y la tasa de supervivencia de las  crías. Según una investigación del Consejo Superior de Investigaciones  Científicas (CSIC), uno de los factores responsables de esta situación  es un grupo de cepas del hongo <em>Fusarium solani</em>.</p>
<p>“La investigación ha revelado que este grupo de cepas de <em>F. solani</em> es el responsable de la mortalidad en masa de los huevos de tortuga boba, <em>Caretta caretta</em>,  en las playas. Estas cepas representan un riesgo para la supervivencia  de estas especies en peligro”, explica la investigadora del CSIC Jullie  Sarmiento-Ramírez, del Real Jardín Botánico.</p>
<p>Hasta  ahora, el declive del número de playas de cría y de supervivencia de  huevos se achacaba siempre al impacto humano, pero este estudio  demuestra que existen otras amenazas relacionadas con el periodo de  puesta de los huevos y el desarrollo embrionario.</p>
<p>El  hongo encontrado se alimenta de materia orgánica en descomposición y, en  condiciones microclimáticas idóneas, puede afectar tanto a animales  inmunodeprimidos, provocando enfermedades en las uñas y los ojos, como a  algunas especies de plantas. En el caso de las tortugas marinas, sólo  se han publicado casos aislados de infecciones en caparazón y piel de  algunos ejemplares jóvenes.</p>
<p><strong>Una especie en peligro de extinción </strong></p>
<p>La  tortuga boba se encuentra en peligro de extinción y el número de  ejemplares en el Atlántico disminuye. “Es muy difícil establecer el  impacto concreto del hongo en las playas. La mortalidad de nidos en Cabo  Verde, donde se ha realizado el estudio, es muy elevada. En torno al  75% de los huevos mueren y la mayoría de ellos están colonizados por  hongos, pero hay otras causas de muerte, como inundación de nidos o  depredación y es muy complicado establecer el porcentaje de muerte  causada por cada factor”, explica el investigador del CSIC, Adolfo  Marco, de la Estación Biológica de Doñana.</p>
<p>“Lo  que si sabemos”, añade Marco, “es que el hongo puede matar de forma  masiva a los huevos de tortuga boba y que este hongo está presente desde  el inicio de la incubación en la inmensa mayoría de los nidos de la  isla de Boavista (Cabo Verde), la zona donde se realiza la puesta del 90  % de los huevos de todo el Atlántico oriental”.</p>
<p>Una  hembra de tortuga boba anida cada dos o tres años, pero la temporada  que lo hace puede poner entre cuatro y seis nidos, con un intervalo de  14 a 16 días entre cada puesta. El número de nidos que ponga a lo largo  de su vida dependerá de su supervivencia y longevidad.</p>
<p>“Sin  el impacto del hombre, una tortuga boba puede vivir más de 50 años, de  los que más de 30 son de vida adulta reproductora, lo que suma más de 60  nidos en total. Sin embargo, la mortalidad de los ejemplares juveniles y  adultos por la pesca y la caza de madres en las playas están provocando  que la cantidad de madres que llegan a edad adulta y su longevidad sea  mucho menor, de forma que la mayoría de ellas no llega a poner ni 15  nidos en toda su vida. A esta reducción tan importante de la fecundidad  se suma una elevadísima mortalidad de los huevos en la que contribuye la  infección por hongos”, concluye Marco.</p>
<ul>
<li>Jullie  M. Sarmiento-Ramírez, Elena Abella, María P. Martín, María T. Tellería,  Luis F. López-Jurado, Adolfo Marco &amp; Javier Diéguez-Uribeondo.  2010. <em>Fusarium solani</em> is responsible for mass mortalities in nests of loggerhead sea turtle, <em>Caretta caretta</em>, in Boavista, Cape Verde. <em>FEMS Microbiology Letters</em> 312: 192-200. DOI:10.1111/j.1574-6968.2010.02116.x</li>
</ul>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecsw.es/investigadores-del-csic-detectan-un-hongo-que-ataca-a-los-huevos-de-las-tortugas-marinas/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El CSIC acoge en Madrid las jornadas ‘ArchivoyMemoria’ sobre patrimonio documental</title>
		<link>http://www.ecsw.es/el-csic-acoge-en-madrid-las-jornadas-%e2%80%98archivoymemoria%e2%80%99-sobre-patrimonio-documental</link>
		<comments>http://www.ecsw.es/el-csic-acoge-en-madrid-las-jornadas-%e2%80%98archivoymemoria%e2%80%99-sobre-patrimonio-documental#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 21 Feb 2011 15:47:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ecsw</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecsw.es/?p=63</guid>
		<description><![CDATA[Por quinto año, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Archivo Histórico Ferroviario de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles organizan las Jornadas &#8220;ArchivoyMemoria&#8221;. Las actividades, recogidas bajo el lema “Extraordinarios y fuera de serie: formación, conservación y gestión de archivos personales”, tendrán lugar los días 17 y 18 de febrero en el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por  quinto año, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y  el Archivo Histórico Ferroviario de la Fundación de los Ferrocarriles  Españoles organizan las Jornadas &#8220;ArchivoyMemoria&#8221;. Las actividades,  recogidas bajo el lema “Extraordinarios y fuera de serie: formación,  conservación y gestión de archivos personales”, tendrán lugar los días  17 y 18 de febrero en el Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC.</p>
<p>El  objetivo principal de estas jornadas es establecer puentes entre  historiadores, antropólogos, archiveros, expertos en medios de  comunicación, bibliotecarios, especialistas en literatura, museólogos,  etc., que propicien el diálogo entre proyectos de investigación y  profesionales de la documentación y la archivística.</p>
<p>Las  actividades se centrarán en el análisis de los problemas conceptuales y  metodológicos en torno a los archivos personales, el patrimonio  documental generado por los individuos a lo largo de su vida personal o  profesional, como cartas, diarios, fotografías y otros materiales, y  donado posteriormente a instituciones. A lo largo de los dos días que  duran las Jornadas, los participantes harán hincapié en la capacidad  social de la recuperación y gestión de ese material por parte de  entidades dedicadas a la conservación de nuestro pasado.</p>
<p>Entre  los conferenciantes invitados se encuentran el escritor y periodista  Jorge Martínez Reverte, autor de varios libros que abordan el tema de la  memoria histórica, la profesora de la Universidad de Alcalá Verónica  Sierra Blas y el profesor de la Universidad de Barcelona Manuel Cruz  Rodríguez. En las Jornadas se presentarán diferentes casos de archivos  personales y se analizarán los problemas que estas colecciones  documentales presentan para su preservación y difusión.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecsw.es/el-csic-acoge-en-madrid-las-jornadas-%e2%80%98archivoymemoria%e2%80%99-sobre-patrimonio-documental/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El cambio climático provocará una &#8220;pérdida generalizada&#8221; de biodiversidad en el sur de Europa</title>
		<link>http://www.ecsw.es/el-cambio-climatico-provocara-una-perdida-generalizada-de-biodiversidad-en-el-sur-de-europa</link>
		<comments>http://www.ecsw.es/el-cambio-climatico-provocara-una-perdida-generalizada-de-biodiversidad-en-el-sur-de-europa#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 21 Feb 2011 15:46:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ecsw</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecsw.es/?p=61</guid>
		<description><![CDATA[La diversidad biológica se basa en el equilibrio entre procesos de extinción y producción de especies. Todas ellas están representadas en lo que los biólogos llaman el “árbol de la vida”, cuyo tronco y ramas internas se corresponden con los antepasados de las especies modernas, las cuales aparecen representadas en las ramas más externas. Un [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La  diversidad biológica se basa en el equilibrio entre procesos de  extinción y producción de especies. Todas ellas están representadas en  lo que los biólogos llaman el “árbol de la vida”, cuyo tronco y ramas  internas se corresponden con los antepasados de las especies modernas,  las cuales aparecen representadas en las ramas más externas. Un estudio  con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas  (CSIC) analiza por primera vez las consecuencias del cambio climático  sobre el árbol de la vida de Europa, en concreto, sobre las relaciones  evolutivas de plantas, aves y mamíferos. Según las previsiones de los  científicos, reflejadas en el último número de la revista <em>Nature</em>,  el sur del continente, la región actualmente más amenazada por el  cambio climático, podría registrar una “pérdida generalizada” de  diversidad biológica.</p>
<p>El  investigador del CSIC Miguel Araújo, uno de los autores del trabajo,  explica que la biodiversidad de las regiones mediterráneas es más  vulnerable por estar expuesta a cambios climáticos más marcados y por  poseer más diversidad filogenética, o dicho de otra manera, más cantidad  de información evolutiva independiente en un conjunto de organismos.</p>
<p>“La   Península Ibérica será una de las regiones más afectadas por el cambio  climático y sufrirá contracciones de las distribuciones de muchas  especies o desplazamientos hacia el norte o hacia altitudes más  elevadas. En algunos casos, el cambio climático podría llegar a provocar  la extinción de algunas especies”, destaca Araújo, científico del CSIC  en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid.</p>
<p>Para  calcular el potencial impacto del cambio climático sobre el árbol de la  vida, los científicos han reconstruido las relaciones evolutivas o  filogenéticas de un gran número de especies de plantas, aves y mamíferos  y han evaluado el riesgo de extinción en distintos escenarios de  alteraciones del clima.</p>
<p>El  trabajo apunta a que las alteraciones climáticas impactarán en todas las  ramas de la historia evolutiva de estas especies. Estos impactos se  sumarán a otros de origen humano como la destrucción y la fragmentación  de hábitats, la extracción excesiva de recursos biológicos o la  introducción de especies invasoras, acciones que afectarán más a unas  ramas del árbol de la vida que a otras.</p>
<p><strong>Riesgo de extinción</strong></p>
<p>El  estudio revela que el cambio climático no implicará pérdidas de  diversidad en el árbol de la vida diferentes a lo que se esperaría de  extinciones aleatorias. “El cambio climático reduce la diversidad  filogenética, pero lo hace de forma que no se distingue de lo que se  podría esperar del azar. Además, tiene el potencial de afectar a  especies en todas las ramas”, subraya Araújo.</p>
<p>En  la actualidad, el riesgo de extinción se encuentra distribuido de forma  desigual entre los grupos biológicos. Los vertebrados de grandes  dimensiones, las especies endémicas de las islas, las montañas y algunas  regiones tropicales, así como los anfibios, se encuentran más  amenazados que otros grupos. “Si las futuras extinciones afectasen a  muchas especies en sólo algunas ramas del árbol de la vida, entonces  estaríamos ante una extinción dramática, donde el impacto sobre el  funcionamiento de los ecosistemas sería muy elevado”, señala Araújo.</p>
<p>Aunque  la situación fuese así de dramática, no estaríamos ante la sexta  extinción en masa, un concepto asociado a las cinco grandes extinciones  que se han producido en la historia de la Tierra y que llevaron a la  desaparición de más del 70% de las especies en un corto periodo de  tiempo. “Para que la extinción actual pudiera clasificarse como  extinción en masa tendría que tener una magnitud comparable a las cinco  anteriores y afectar a organismos de prácticamente todas las ramas”,  puntualiza el investigador del CSIC.</p>
<p>Wilfried Thuiller, Sébastien Lavergne, Cristina Roquet, Isabelle  Boulangeat, Bruno Lafourcade y Miguel B. Araújo. Consequences of climate  change on the tree of life in Europe. <em>Nature</em>. DOI: 10.1038/nature09705</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecsw.es/el-cambio-climatico-provocara-una-perdida-generalizada-de-biodiversidad-en-el-sur-de-europa/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Performance optimized by W3 Total Cache. Learn more: http://www.w3-edge.com/wordpress-plugins/

Served from: www.ecsw.es @ 2012-02-23 03:26:13 -->
